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jueves, 4 de abril de 2013

Almas Afines


No es frecuente, pero ocurre que durante nuestra vida aparecen pocas personas con las cuales formamos lazos muy fuertes de una manera increíble, al primer encuentro sentimos una sensación de familiaridad inexplicable, como si la conociéramos de toda la vida. Nos generan confort, una sensación de seguridad y sobre todo un amor inmenso que nace desde lo más profundo de nuestro ser.

Formamos con ellos una fuerte amistad que trasciende todo lo que creíamos saber al respecto, de repente nos volvemos a plantear si a los que antes llamábamos “amigos” ahora podemos darles ese título efectivamente pues no se compara a lo que vivimos con este ser. Otros más afortunados se animan a conformar un romance, un amor fuerte y estable, con completa entrega. 

Los más cobardes no nos animamos, ¿por qué? Pues son muchas cosas a tener en cuenta, la primera es si seremos correspondidos (el bendito temor al rechazo), la segunda es si no lo arruinaremos una vez siendo pareja. Es que vamos, son personas tan especiales que da pánico la sola idea de volver a estar sin ellos, sin su presencia.

No. Da miedo y pensamos que es mucho mejor no enamorarse de ciertas personas. Después de todo, sentimos amor, de eso no hay duda, pero es un amor abierto, honesto y desinteresado. Deseamos ver a la otra persona feliz sin importar lo que elija, mientras nos permita la dicha de verlo sonreír así no seamos nosotros los causantes de esa alegría.

Encontrar a lo que muchos llaman “almas afines” sin duda es una experiencia como pocas, es de las mejores cosas que te pueden pasar en la vida, sentir plena conexión o entendimiento con otro simplemente no hay palabras para describir lo maravilloso que es.

Pero al mismo tiempo, siempre trae consigo el recuerdo de la soledad. Nos plantearemos si esto que sentimos es unilateral o también nace de la otra persona, si es posible que provoquemos estas febriles e intensas sensaciones en alguien o si tan solo somos un “amigo más”.

También está la cuestión de que toda alma afin, es candidata a “alma gemela” pues, esta vendría a ser la más afin de todas las almas. Pero no siempre es fácil reconocerla, no siempre es quien creemos, muchas veces morimos sin encontrarla pese a que tenemos la certeza de que esta existe. Para mí el caso más triste de todos es cuando una de las dos no reconoce a la otra, pues el hecho de encontrarse no implica que deban estar juntos, aun así la otra sufrirá el doble al verse consiente de su cercanía y a la vez de la terrible distancia que los separa, el que su otra mitad elija a alguien más.

Esto me hace pensar nuevamente en lo difícil que es el amor, sin embargo dudo que pudiéramos vivir sin él, es la sensación agridulce que da emoción a nuestras vidas y cuando por fin llega el indicado, sentimos que todo valió la pena.

Raven 


lunes, 4 de marzo de 2013

La odiosa Triple F (Fracaso, Frustración, Falta de Autoestima)


“La vida no es justa, acostúmbrate” dice Bill Gates, “La vida nos coge a todos” Decía Kurt Corbain y si ambos tienen razón pero dependiendo del momento de nuestras vidas uno se siente más optimista y enfrenta los problemas con una sonrisa. 


Pero en otros casos, un golpe mal puesto nos desmorona por completo y entonces uno por fin comprende porque la vida te enseña a palos.


El fracaso es difícil de afrontar pero es peor cuando se trata de algo en lo que has puesto mucho empeño y dedicación, por el que has trabajado horas invertido sangre sudor y lágrimas, pero aun así al destino no le pareció suficiente y las cosas no resultan como te las esperas. Como frutilla de la torta otra persona seguramente trabajo menos que tú consiguiendo el doble de resultados que esperaban obtener. Ahí es cuando uno dice ¡¡ ¿Pero qué mierda?!!

Tras meter la pata, uno cae en la frustración que es de las sensaciones más incomodas que puedes sentir, es como tener un eructo trancado no sube ni baja. No sabes si gritar, llorar, golpear a la persona o pared más próxima o si simplemente aislarte por completo de la sociedad con un balde de helado como tu única compañía.



Me causa gracias saber que si se tratara de otra persona sabría que decir para animarle pero siendo yo la que lo padece solo puedo sentarme en el borde de la cama, sentirme una inútil y ahogarme en esta sensación de haber perdido el rumbo pues pase de tener claro lo que quería y por lo que luchaba a sentir ese asfixiante pensamiento que me dice que no soy buena en nada, que debería abandonar ahora porque nunca lograre ser 
eso que sueño.

A todos en la vida nos pasara alguna vez, por muy en claro que tengamos la meta un golpe mal puesto desequilibrara la brújula y nos  hará irremediablemente volver a preguntarnos ¿Para qué estamos en este mundo? ¿Qué es lo que debo hacer? Si cada cosa que pruebo resulta una metida de pata.

La respuesta no siempre es clara, a veces ni siquiera hay respuesta inmediata, pero seguirnos cuestionando al respecto solo hace que profundicemos más el hoyo de nuestra autoestima y entonces caemos en el circulo vicioso que nos impide quitarnos el “aroma a fracaso” de nuestro cuerpo.



“La vida no es justa” y es cierto, pese a que como muchos siento deseos de escupir en esa frase porque al momento lo primero que se nos viene a la mente es: ¿Es fácil para ti decirlo? O ¡Claro, díselo a fulano que todo le sale bien!

Pero por ruda y cruel que sea la verdad, por muchas ganas que tengamos de partirle su madre, es así. No siempre las cosas saldrán bien o como uno espera, pero cundo resulten será mucho más satisfactorio.

Vale la pena abandonar? Y eso depende, ¿estas haciendo lo que te gusta? entonces no dejes que un mal pasar te haga perder la oportunidad de hacer aquello que te haga feliz. Ahora si lo haces para complacer  a otros...pues te diré  intenta recordar alguien que haya hecho el mismo sacrificio que tu y te darás cuenta que no hay quien merezca que sufras tanto, se feliz por ti no por otros.

Como anécdota les cuento que mientras escribía esta nota me derrame encima un vaso con leche. Maldije, 
insulte a todos mis ancestros, golpe a patadas la silla mientras iba en busca de un trapo para fregar y luego….me eché a reír. Reí como una desquiciada y pensé: “Hablando de llorar sobre la leche derramada”.

Así es gente, a veces no tenemos una buena racha, un buen día, un buen año. Pero pasara, como todo en la vida y simplemente sentarnos con la ira y el llanto contenido esperando un milagro no hará la solución.

Mejor hacer algo productivo para desagotar las emociones, como escribir una nota en internet para que otros la lean y se sientan identificados.

Saludos
Su amiga Raven alias "mete patas profesional".